Armani Privé: la segunda colección de alta costura sin Armani
Blazers bordados con abalorios, leopardo en tonos apagados y vestidos de noche con cola. Y entre bastidores, un testamento que obliga a vender el 15% del grupo en año y medio.
Giorgio Armani Privé mostró en París vestidos brillantes y trajes amplios en tonos apagados. Es el segundo desfile de alta costura desde la muerte de Giorgio Armani en septiembre del año pasado; la dirección creativa de las colecciones de mujer pasó a su sobrina, Silvana Armani.
El desfile se celebró en los salones del Palazzo Armani, en el barrio comercial de diseñadores cercano a la avenida Montaigne. Las modelos se deslizaban con bombers de raso texturizado, trajes de terciopelo en burdeos y azul marino, y abrigos largos y fluidos de solapas grandes.
Los blazers bordados con abalorios se combinaban con tops transparentes de encaje y pantalones fluidos. El estampado de leopardo recorre toda la colección, pero en grises, azules y marrones apagados, sobre chaquetas y tops.
Los vestidos de noche en verde y azul profundos aparecían drapeados, con bordados densos de abalorios y colas largas; algunos llevaban una especie de cárdigan echado sobre los hombros.
La casa vive una fase de transición. Su fundador murió a los 91 años y su testamento instruye a los herederos a vender gradualmente la firma o sacarla a bolsa. La venta de un primer 15% del grupo debe producirse en un plazo de 12 a 18 meses tras su muerte. El testamento señala como compradores preferentes a LVMH, EssilorLuxottica y L’Oréal.
Los desfiles parisinos de alta costura otoño-invierno se prolongan hasta el jueves, con firmas como Dior, Chanel, Balenciaga y Schiaparelli.