Reformation sale a bolsa con una valoración de mil millones, y es una prueba para toda la moda
Mientras el mercado estadounidense de OPV lo copan la infraestructura de IA y la defensa, una marca de Los Ángeles va a averiguar si los inversores vuelven a comprar ropa.
Reformation, la marca de moda femenina respaldada por el fondo Permira, sale a bolsa en Estados Unidos con una valoración de hasta 1.000 millones de dólares. En moda es algo raro: apenas ha habido salidas a bolsa en el sector en los últimos años.
La compañía, con sede en Vernon (California), junto con algunos accionistas vendedores, espera captar hasta 239,1 millones de dólares ofreciendo 14,1 millones de acciones a un precio de entre 15 y 17 dólares. Cotizará en la NYSE con el símbolo REF. Los colocadores principales son J.P. Morgan, Morgan Stanley, Citigroup y RBC Capital Markets.
El momento elegido es curioso. El mercado estadounidense de OPV está copado por compañías de infraestructura de IA y de defensa. La salida de un minorista de moda mostrará si el apetito inversor se amplía más allá de los sectores de moda del momento.
«Los inversores no rehúyen a las compañías de consumo —dice Kat Liu, vicepresidenta de la firma de análisis IPOX—. Lo que ocurre es que pocas marcas de retail tienen suficiente reconocimiento y diferenciación como para entusiasmar al mercado público».
Reformation nació en 2009 como una tienda de ropa vintage en Los Ángeles y construyó su marca alrededor de la sostenibilidad, que sigue siendo su argumento principal ante los inversores. Ahí está también su punto débil. «Los consumidores dicen sistemáticamente que la sostenibilidad importa, pero las decisiones de compra siguen dependiendo del precio, las tendencias y la comodidad», señala Liu.
Cerca del 90% de sus ventas son directas al consumidor. Eso da control sobre precios, merchandising, relación con el cliente e inventario, aunque Liu matiza: «No consideraría el DTC por sí solo una ventaja competitiva, porque muchas marcas de ropa modernas han adoptado la misma estrategia».
Permira, que tomó una participación mayoritaria en 2019, conservará una influencia significativa tras la salida a bolsa.