Rebajas de media temporada | Hasta un 70% de descuento en una amplia gama de marcas de diseño de primer nivel. Comprar ahora

Dior gana a Chanel la batalla por la boda de la década

Taylor Swift y Travis Kelce se casaron con alta costura de Jonathan Anderson. 273 millones de seguidores: ninguna campaña compra esa visibilidad.

Es un golpe para la casa parisina Christian Dior: tanto Taylor Swift como Travis Kelce llevaron alta costura del director creativo Jonathan Anderson en su boda de Nueva York, lo que da a la firma ventaja en su creciente rivalidad con Chanel por los respaldos de celebridades más codiciados.

Aún no han salido fotos de la celebración, férreamente controlada, en el Madison Square Garden, pero diseñar el vestido de Swift —sin duda el mayor encargo nupcial de la década— es una gran victoria para Anderson, de 41 años, con apenas un año al frente de la casa francesa y con ganas de demostrar su valía.

El director creativo de Chanel, Matthieu Blazy, también recién llegado, ya ha revitalizado su marca y debutó en la alta costura nupcial con el vestido de intrincado bordado de Dua Lipa para su boda en Sicilia en junio. Pero la atención mediática de la boda de Swift es incomparablemente mayor, y para Dior, una de las marcas insignia de LVMH, es una ocasión de reactivar la demanda en un mercado flojo. Los 273 millones de seguidores de Swift en Instagram y su base global de fans dan a la firma una visibilidad que pocas campañas podrían igualar.

«El encargo garantiza que Dior, y por extensión Jonathan Anderson, queden conmemorados durante años en la historia de la cultura pop», dice Thomai Serdari, estratega de marcas de lujo y profesora de marketing en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York.

Dior explicó que los looks nupciales de la pareja se crearon en sus talleres del número 30 de la avenida Montaigne, en París, diseñados por Anderson en estrecha colaboración con los novios. En el desfile de alta costura del lunes, la primera fila hervía con el asunto del vestido. «Cuando eligió a Jonathan pensé: alguien la está aconsejando bien —dijo Sheila Hicks, artista textil estadounidense de 91 años que codiseñó un bolso de Dior con Anderson el año pasado—. Proyecta que está al tanto, que trabaja con la gente adecuada». El vestido, añadió, «no debería resultar abrumador, pero sí tener una personalidad muy fuerte».

La especulación previa fue febril: se apuntó a Stella McCartney, una de las diseñadoras preferidas de la cantante, y a Sarah Burton, de Givenchy. Swift viste muchas marcas de gama alta, pero rara vez acude a eventos de moda y a menudo apoya firmas pequeñas o poco conocidas: su anillo de compromiso, por ejemplo, lo hizo la joyería independiente Artifex Fine Jewelry. Fiel a su estilo americano, para la sesión de compromiso eligió Ralph Lauren, pero para el gran día se decantó por la costura francesa.

Anderson, norirlandés que pasó once años al frente de Loewe antes de Dior, lleva una temporada nupcial intensa: solo en el último mes Dior presentó otros dos vestidos de novia de alta costura suyos, lucidos por la modelo china Ming Xi y la influencer brasileña Elisa Zarzur.

Vestir a ricos y famosos no garantiza el éxito, sobre todo con la demanda debilitada. Lauren Sánchez llevó un Dolce & Gabbana a medida en su boda con el fundador de Amazon, Jeff Bezos, en Venecia; la firma italiana busca financiación y renegocia su deuda con la banca. Valentino, que diseñó un vestido columna para la boda de Nicola Peltz y Brooklyn Beckham en 2022, presentó pérdidas el año pasado y también negocia con sus acreedores.

06 julio 2026