El taller que lleva cuarenta años bordando para Dior y Prada lanza su propia marca
Chanakya bordaba para Dior, Prada y Fendi. Ahora madre e hija Swali llevan al mercado global la marca Chorus, y el 40% de sus ventas online ya es internacional.
Durante cuarenta años, la casa textil india Chanakya International ha realizado algunos de los bordados más complejos del mundo para etiquetas ajenas: Dior, Prada, Fendi. Su momento más visible llegó en 2023, cuando sus artesanos llevaron su oficio al desfile pre-fall de Dior frente a la Puerta de la India, en Bombay. Ahora el taller intenta algo mucho más raro: pasar de fabricante a marca.
Se llama Chorus. La fundaron a finales de 2025 Karishma Swali, directora creativa y directora general de Chanakya International, junto a su hija Avantika. «Avantika y yo fundamos Chorus como una práctica interdisciplinar arraigada en la inteligencia textil del subcontinente indio, creando moda femenina, objetos y obras de arte que imaginan el textil como arquitectura», dice Swali. La primera colección crucero llega en exclusiva a Moda Operandi y, en paralelo, a la web de la marca.
Con siete meses de vida, la marca ya tiene dos tiendas, en Bombay y Delhi, y está en Galeries Lafayette Bombay. Pero lleva años gestándose: detrás hay cuarenta años de historia de Chanakya, unas 10.000 piezas históricas recreadas y más de 100.000 exploraciones artesanales documentadas. Antes, madre e hija habían lanzado Moonray durante la pandemia. Moonray cerró en 2025 para dejar sitio a Chorus: «A medida que las raíces de Moonray se hacían más profundas, también lo hacía su voz. Chorus es ese siguiente capítulo».
La diferencia está en la ambición. Moonray miraba al mercado indio; Chorus quiere que una marca india pueda estar junto a las contemporáneas internacionales sin parecer derivativa. «La mujer de Chorus es curiosa, siempre está buscando y es exigente. Se mueve con comodidad entre culturas y trata el estilo personal como una forma de expresión», describe Swali.
La marca se organiza en cinco canales interconectados: prêt-à-porter, la línea a medida Chorus Edition, Chorus Café, Chorus Wellness y Chorus Concept. Todo ello convive en una tienda de tres plantas en un edificio histórico de Bombay.
En el núcleo creativo, además de Swali, están Avantika, de 19 años, que estudia historia del arte en Stanford; Tina y Nikita Sutradhar, ganadoras del Premio Especial del Jurado LVMH en 2014; la diseñadora Joohi Mehta y la especialista en bordado Renu Sahu.
La colección crucero 2027 parte del lenguaje botánico del chintz indio y de la fluidez del sari y el dhoti, dos de las prendas sin coser más antiguas del subcontinente. De ahí ese movimiento suelto: faldas que envuelven y caen, tops que drapean sobre el cuerpo. Se desarrolló con tejedores saliyar de Tamil Nadu y angami naga de Nagaland.
El momento acompaña. La moda busca ser más diversa y mira cada vez más a Oriente, y el consumidor empieza a entender que el oficio es lo que sostiene el lujo actual. Desde el lanzamiento, el 40% del negocio de comercio electrónico de Chorus es internacional, con fuerte facturación en Oriente Medio y Estados Unidos.
«Lanzamos la marca a principios de año con un trunk show y, por la respuesta, ampliamos el surtido en temporada», cuenta Marc Rofsky, vicepresidente de merchandising de prêt-à-porter de Moda Operandi. Los precios van de 420 a 7.200 dólares. «Chorus ofrece una propuesta de valor única, con una estética femenina y sofisticada que mantiene una demanda fuerte en el segmento de noche».
El mercado indio sigue siendo central. «Queremos que los mercados crezcan en paralelo, no de forma secuencial. Chorus siempre ha sido una práctica con raíz india y mirada global», explica Swali.
Y ahí está el fondo del asunto. No se trata solo de otra marca india que llega al escenario global, sino de un cambio: los talleres que llevan décadas dando forma al lujo entre bastidores dan un paso al frente para definirlo con su propio nombre.