El lujo perdió 70 millones de clientes y solo ahora empieza a recuperarlos
El mercado muestra los primeros signos de recuperación. Pero la cifra clave del informe es otra: desde 2022 la industria ha perdido decenas de millones de clientes por subir precios y concentrarse en los que más gastan.
El mercado mundial de bienes personales de lujo mostró signos de recuperación en el segundo trimestre, pese a la guerra en Oriente Medio. La demanda en Estados Unidos fue más fuerte de lo esperado.
En la actualización de su previsión, el escenario base apunta ahora a un crecimiento del 2% al 4% en las ventas de lujo personal este año. La previsión de noviembre, anterior al inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, hablaba de un 3% a un 5%.
El contexto importa: el mercado, valorado en 358.000 millones de euros (406.000 millones de dólares) en 2025, se ha contraído dos años seguidos. En 2025 cayó un 2% a tipos de cambio corrientes, aunque subió un 1% a moneda constante. En una mirada más amplia, las experiencias siguen creciendo por delante de los productos.
«Vemos una incertidumbre y una turbulencia crecientes a nivel macroeconómico y sociopolítico, pero el mercado está ahí», dice la socia de Bain Federica Levato.
La geografía ha cambiado. El crecimiento en Estados Unidos, impulsado por marcas locales y por el gasto de los consumidores jóvenes, compensa en parte la desaceleración de Oriente Medio y Europa. China se recupera despacio, y allí tira más el prêt-à-porter que la marroquinería. «América crece más de lo esperado y China se recupera más rápido de lo esperado», resume Levato. A Europa la penalizaron los flujos turísticos deprimidos, aunque en mayo aparecieron señales de estabilización.
Pero la cifra más incómoda del informe es la de las personas. Desde 2022 la industria ha perdido unos 70 millones de compradores: las marcas subieron precios y se concentraron cada vez más en los clientes de mayor gasto. «La industria debería volver a alimentar el crecimiento de su base de consumidores en lugar de centrarse solo en el 1% más alto», afirma Levato.
Dos cosas están cambiando el comportamiento del comprador ahora mismo. La primera, la inteligencia artificial: cerca de la mitad de los consumidores de lujo ya la usan al comprar, para descubrir y comparar productos. La segunda, el mercado de segunda mano: la mitad de los clientes lo consulta antes de comprar algo nuevo.